Piel de aspecto moteado con un ligero efecto bicolor, pensada para aportar matices al tapizado. Su superficie introduce variación visual más allá de un tono uniforme.
Piel de anilina para tapicería, con un grosor aproximado de 1,0 mm. Una superficie cuyo acabado conviene valorar de cerca al elegir el color y el cuidado del mueble.
Piel para tapicería de grano sencillo y color uniforme, con un grosor aproximado de 1 mm. Su superficie discreta permite destacar la forma y las costuras del mueble.
Piel de grano grueso y color uniforme para muebles tapizados. Su textura marcada y grosor aproximado de 1,6 mm dan presencia a superficies amplias y redondeadas.
Piel de grano natural y color uniforme con un grosor aproximado de 1,2 mm. Su textura aporta detalle al tapizado sin recurrir a un efecto bicolor pronunciado.
Sofá Chesterfield de tres plazas en piel roja, con capitoné y brazos redondeados. Sus 220 cm de ancho crean una composición amplia para el salón o una zona de recepción.
Sofá Chesterfield de dos plazas y 165 cm de ancho, tapizado en piel rojo vivo. El color intenso destaca los brazos enrollados y el dibujo tradicional del capitoné.
Sofá Chesterfield de tres plazas en piel blanco óptico, con capitoné artesanal. Su matiz frío y los 220 cm de ancho ofrecen una lectura luminosa del modelo clásico.
Sofá Chesterfield de dos plazas en piel blanco frío, con estructura de madera y capitoné. Sus 170 cm de ancho reúnen una tapicería luminosa y un contorno clásico.
Sofá Chesterfield de tres plazas y 220 cm en piel azul de efecto envejecido. Los cojines lisos contrastan con el capitoné artesanal del respaldo y los brazos curvos.
Sofá Chesterfield de dos plazas en piel azul de efecto envejecido y patas torneadas nogal. El capitoné artesanal aporta relieve a un cuerpo de 170 cm de ancho.
Sofá Chesterfield de tres plazas con piel marrón de efecto envejecido y respaldo capitoné. El ancho de 220 cm acompaña una composición clásica de asientos separados.
Sofá Chesterfield de dos plazas con piel marrón patinada, brazos curvos y capitoné. Una anchura de 170 cm ofrece el dibujo clásico en un formato contenido.
Sofá Chesterfield de tres plazas en piel color óxido envejecida a mano. Sus 220 cm de ancho y el capitoné tradicional dan amplitud y textura a la zona de estar.
Sofá Chesterfield de dos plazas en piel color óxido envejecida a mano. Los tonos cálidos de la pátina acompañan el capitoné y los brazos curvos de una pieza de 170 cm.
Chesterfield de tres plazas en piel roja envejecida a mano, con capitoné profundo. Una interpretación de estilo inglés donde la pátina resalta brazos y respaldo.
Sofá Chesterfield de dos plazas con piel roja patinada a mano, capitoné y asiento de apoyo firme. El formato de 165 cm conserva una presencia clásica compacta.
Sofá Chesterfield de tres plazas en piel verde inglés envejecida a mano. El capitoné profundo y la anchura de 220 cm aportan una presencia clásica al salón.